martes, 29 de noviembre de 2011





No era ciega, sólo que no lo había visto desde dentro del castillo. es en realidad un castillo pequeño, pero dejé una ventana pequeña que me mantendrá aquí mientras lo necesite, y me dejará salir cuando esté lista.


Ya no veo esto como una enfermedad grave, sino como una tristeza guiada a un fin que me hará bien. Una serie de promesas hacia mí misma que no son tan difíciles de cumplir, sólo necesito... no sé lo que necesito, la verdad no necesito nada...


Hacer esto me hace feliz, es muy chistoso, es una forma chistosa de quitarme la tristeza.


Una ventanita para mirar afuera, es tan pequeña que no podría hacer pasar por él ninguno de mis enormes muslos, pero cuando sea delgadita fácil que pasaré, y saldré a este mundo tan dañino que me tenía asustada a muerte, me van a ver, y seré más fuerte.





No hay comentarios:

Publicar un comentario